El ex hegemónico PRI ganaba por ligero margen ayer las elecciones en el estado mexicano de Oaxaca, donde gobierna desde hace más de 70 años, en comicios vistos como clave para medir las posibilidades del partido de recuperar el poder en las presidenciales del 2006 y en los que el candidato perdedor denunció fraude.
El Partido Revolucionario Institucional (PRI) gobernó por 71 años el país hasta la victoria en el 2000 del mandatario Vicente Fox, del conservador Partido Acción Nacional (PAN). Durante su administración, el PRI fue acusado por opositores de corrupción, autoritarismo y fraude electoral para perpetuarse en el poder.
Según datos oficiales preliminares, cuando se habían contabilizado 92 por ciento de los centros electorales, el candidato del PRI, Ulises Ruiz, iba adelante con 47.2 por ciento de votos, seguido por Gabino Cué, el candidato del partido de Vicente Fox, con 44.6 por ciento.
Mientras los priístas festejaban y preparaban una marcha para legitimar el triunfo de Ruiz, tanto el PAN como el PRD denunciaron fraude por lo que impugnarán las elecciones.