Las primarias disputadas en Argentina dejaron al oficialista Daniel Scioli en la pole position de la carrera por la presidencia, pero necesitará forzosamente ir a buscar votos en otras canteras para evitar un complicado escenario de segunda vuelta.
El candidato del Frente para la Victoria que comanda la presidenta argentina, Cristina Fernández, fue, con el 38.41% de los sufragios, el postulante más votado en unas primarias en las que compitieron quince aspirantes a la presidencia y solo quedaron seis habilitados para los comicios del 25 de octubre.
Su rival inmediato, el conservador Mauricio Macri, obtuvo el 24.28% a nivel individual, pero la coalición que lidera, Cambiemos, se anotó un 30%.
Estos números dejarían a Scioli muy cerca de un escenario de triunfo en primera ronda en las presidenciales de octubre, en las que basta con obtener el 45% o el 40% más 10 puntos de diferencia sobre el segundo más votado para acceder sin más a la Casa Rosada.
Sin embargo, el cálculo no es tan simple: Scioli tendrá que salir a la conquista de votos en una masa de dos tercios de los electores que en las primarias se volcaron por alternativas opositoras.
Según analistas consultados, esos votos podría captarlos entre peronistas disidentes con el modelo kirchnerista que en las primarias adhirieron al líder del Frente Renovador y exjefe de Gabinete Sergio Massa, al expresidente provisional argentino y exgobernador de la provincia de San Luis Adolfo Rodríguez Saá y al gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota.
Es un caudal de votos potenciales nada despreciable: en las primarias Massa obtuvo el 14.23%, De la Sota, el 6.4%, y Rodríguez Saá, 2.11%.
Dato
25 de octubre se realizarán las elecciones presidenciales y las generales en Argentina.
45% es lo que se necesita para llegar a la primera vuelta electoral en las presidenciales.