EL PARTIDO Liberal Demócrata (PLD) del primer ministro nipón, Junichiro Koizumi, obtuvo ayer una aplastante victoria en las elecciones celebradas en Japón, que da carta blanca al jefe del Ejecutivo para sacar adelante sus polémicas reformas.
Un Koizumi más eufórico que nunca atendió a la prensa cuando se confirmó la abrumadora victoria de su formación en las cuadragésimo cuartas elecciones generales niponas, convocadas por el primer ministro el pasado 8 de agosto, cuando fue rechazada en el Senado su reforma del servicio de correos japonés.
"Los resultados son mejores que los anticipados", dijo Koizumi, quien agradeció a los ciudadanos el "voto de confianza" que para su propia labor supone el triunfo electoral del PLD.
Desde 1986, con el primer ministro Yasuhiro Nakasone, el PLD no había conseguido una victoria tan apabullante como la obtenida ayer que le permite disponer de 296 de los 480 escaños de que se compone la Cámara Baja del Parlamento nipón.
La principal fuerza de la oposición, el Partido Democrático de Japón (PDJ) que lidera el impasible Katsuya Okada, se tuvo que conformar con 113 escaños, muy lejos de los 175 que consiguió en las anteriores elecciones generales, de noviembre de 2003.
Koizumi subrayó que estas elecciones habían sido una moción de confianza para su política de reformas, en concreto la privatización del servicio de correos, que es también la mayor caja de ahorros de Japón.
Afirmó además, que abandonará su cargo en el 2006, cuando debe dejar también la presidencia de esa formación.
Ello será en septiembre de 2006, cuando el PLD deberá elegir a su nuevo líder, puesto al que no optará.
Primer ministro se reelige
Ahora se realizarán las reformas en el sistema de correos para mejorar al país.