La coalición ganadora del presidente Barack Obama en el 2008 se ha desmoronado y sus principales partidarios están desanimados. Ahora son los republicanos quienes se preparan para beneficiarse de un electorado que exige cambios.
Casi dos años después de colocar a Obama en la Casa Blanca, un cuarto de los que votaron por el demócrata desertarán al bando republicano o evalúan votar en contra del partido de gobierno el 2 de noviembre.