La construcción de una cárcel que sería administrada por un consorcio norteamericano en el Caribe de Costa Rica provocó esta semana fuertes roces al interior del partido de gobierno, al tiempo que partidos de oposición cuestionaron la privatización del sistema penitenciario.
La nueva cárcel sería administrada por el consorcio Management Training Corporation, que anualmente cobraría cerca de 22 millones de dólares.