Los alimentos probióticos podrían ayudar a aliviar los trastornos digestivos asociados al estrés como la enfermedad de Crohn, indica un estudio.
Además se encontró que la bacteria probiótica protege al intestino de la bacteria perjudicial. Investigadores de la Universidad McCaster, en Canadá, analizaron tejido intestinal extraído de ratas que habían sido sometidas a situaciones de estrés.
Los animales que fueron alimentados con agua que contenía bacteria probiótica mostraron menos signos de daños intestinales y que la bacteria probiótica puede "apiñarse" para rechazar a la bacteria dañina.