MEDIDAS ACERTADAS
- [B]El mundo entero[/B]ha visto con buenos ojos la decisión de que Guatemala haya aceptado, en enero, la competencia de la Corte Penal Internacional al ratificar el Estatuto de Roma.
Los delitos de lesa humanidad y los crímenes de guerra no pueden ser amnistiados, y Guatemala debe cumplir su compromiso internacional de investigar, enjuiciar y sancionar a los responsables de esos casos, afirmó el procurador de los Derechos Humanos del país, Jorge de León.
En una entrevista, De León recordó que Guatemala ha ratificado instrumentos internacionales, entre ellos el Estatuto de Roma, que “prohíben expresamente” la amnistía e indulto en casos de genocidio, desapariciones forzadas, crímenes de guerra y de lesa humanidad.
En Guatemala, los generales retirados José Efraín Ríos Montt, Héctor Mario López Fuentes y José Rodríguez son procesados por la matanza de unos 1,700 indígenas ixiles en la década de los 80, y han reclamado el amparo de la amnistía aprobada en 1996, tras el fin de conflicto armado que desangró el país durante 36 años.
Los familiares y víctimas de genocidio durante la guerra interna, que dejó unas 250,000 personas muertas o desaparecidas, han calificado la petición de los exgenerales como una estrategia judicial “dilatoria”.
De León, que cumplió ayer tres meses en el cargo de procurador de los Derechos Humanos, señaló que la amnistía incluida en la Ley de Reconciliación Nacional aprobada en 1996 no se puede aplicar a los tres militares retirados.
“Si vemos la normativa nacional e internacional, y la jurisprudencia, el genocidio, delitos de lesa humanidad y crímenes de guerra, tajantemente no caben en la amnistía”, argumentó el magistrado, de 41 años, abogado e hijo del fallecido expresidente de Guatemala Ramiro de León (1993-1996). En opinión del procurador, las Convenciones para Prevenir y Sancionar el Delito de Genocidio, la Convención contra la Tortura, los Convenios de Ginebra y el Estatuto de Roma, ratificados por Guatemaladeben ser cumplidos.