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Producción de biocombustibles impacta bosques tropicales

El cambio de los suelos para introducir especies exóticas, como la palma africana o la caña de azúcar, y la deforestación son algunas de las consecuencias de la producción de biocombustibles en el mundo.


El aumento de los cultivos para producir biocombustibles representa un peligro para la conservación de los bosques tropicales, según científicos convocados en Panamá por el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI, por sus siglas en inglés).

En la conferencia internacional impartida por expertos del SRTI incidieron en que los biocombustibles no serán una alternativa para acabar con el calentamiento global y que las grandes extensiones de tierra y agua para los siembras generará un impacto en los productos de consumo humano.

Otro de los problemas de la producción masiva de biocombustibles, es la necesidad de grandes extensiones de tierra para su producción, lo que se traducirá en un incremento de la deforestación.

 

La quema de los cañaverales para producir etanol, significará un incremento de los niveles de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera, lo que contribuirá al calentamiento global.

El científico del STRI, William Laurence sostiene que los biocombustibles necesitarán extensas fajas de tierra agrícolas, hábitats nativos y al final se reducirá muy poco la emisión de gases de efecto invernadero.

Laurence estima que antes de dedicarse de lleno a la siembra de productos, para la generación de biocombustibles, se debe analizar el impacto que tendrá e tanto en los bosques, como en las poblaciones nativas.

 

Brasil en problemas ecológicos.
Por su parte Philip Fearnside, quien desarrolla un trabajo de investigación en el Amazonas, estimó que en esta área el gobierno brasileño tiene previsto destinar 51 millones de hectáreas para la siembra de caña de azúcar.

"Esto trae consigo una gran cantidad de problemas ecológicos y sociales. En este último aspecto está claro la existencia de situaciones de esclavitud en los cañaverales en distintos puntos de Brasil", afirmó.

En tanto el científico Renton Righelato, aseguró que sería mejor destinar los esfuerzos hacia reforestar el bosque en lugar de utilizar los biocombustibles, para evitar el efecto invernadero.

 

Según las estimaciones de Righelato, para el año 2020, el 10% de las tierras arables serán usadas para la producción de biocombustibles.

En ese aspecto, sostiene que no existe suficiente tierra para ser cultivada ni para que los biocombustibles sustituyan los combustibles fósiles.

Además, se estima que la regeneración del bosque puede secuestrar varias veces más carbono que las emisiones evitadas por el uso de la mayoría de los biocombustibles y así se evitaría el aumento de la deforestación.

 

"Para remplazar el 60% del combustible fósil sería necesario tomar toda la tierra sujeta de ser arada en los Estados Unidos y obviamente esto significaría acabar con grandes extensiones de bosques y el desplazamiento poblacional en algunas áreas", enfatizó.

No obstante, todos los expertos concluyeron que el cambio climático global impactará los bosques y aseguraron que ya existe evidencias inequívocas que los aumentos en los niveles del dióxido de carbono atmosférico y el aumento de la temperatura provocará efectos ambientales a múltiples escalas.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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