El sector de Panamá Oeste registra un alto índice de adolescentes embarazadas, lo que ha llevado al Ministerio de la Juventud a realizar un programa de orientación para este grupo que en la mayoría de los casos son discriminadas.
En declaraciones al Panamá América, Diana Molo, secretaria técnica del Consejo Nacional de la Familia y el Menor (CONAFAME), señaló que el programa se desarrolla principalmente en los colegios de Arraiján, La Chorrera, Capira y San Carlos, donde se han reunido con los directores de los planteles y se mostraron muy dispuestos a colaborar debido al alto índice de menores con embarazos precoces.
"Prevenir es caro, pero no prevenir es más caro", dijo Molo, por eso el programa también dirige su atención a los familiares, educadores e inclusive amigos de la adolescente, porque muchas veces son discriminadas, y de esa actitud depende su estabilidad moral y psicológica. El apoyo del padre del bebé es muy importante, por eso son orientados sobre la paternidad co responsable.
El MINJUMNFA tiene un equipo interdisciplinario de abogados, psicólogos y trabajadores sociales quienes están preparados para enseñarles a las jóvenes que su condición de embarazo no es una limitante, pues el Ministerio de Educación tiene desde hace varios años el programa que les permite seguir estudiando.
Molo agregó que las estudiantes han recibido con mucho entusiasmo el programa, y que encontraron algunas con problemas psicológicos, baja auto estima, y han recibido apoyo de sus padres.
Destacó que algunos padres de estudiantes regulares rechazan que éstas asistan al mismo plantel que sus hijas, porque lo consideran mal ejemplo, pero esto debe desestimarse y darle el apoyo a esas personas como individuos.
Jorge Alemán, de la Cruz Roja, explicó que lograr capacitar a miembros de la comunidad en técnicas de primeros auxilios, será un logro muy importante.
"Conseguir que una persona pueda detener una hemorragia utilizando un pañuelo, puede ser la diferencia para salvar una vida", sostuvo.
Alemán añadió que esto permitiría dar atención básica en casos de desastres y accidentes.
El director del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), Roberto Velásquez, sostuvo que en este caso se trata de realizar acciones preventivas.
Con este programa se promueve una reacción en cadena para hacer frente a un desastre.
En este caso todo se inicia desde el ámbito familiar y se extiende a la comunidad para salvar la mayor cantidad de vidas y dar ayuda a quienes lo necesiten.
En la actualidad la Organización Mundial de la Salud (OPS) trabaja en la evaluación de otros diez módulos, que serán distribuidos para enfrentar posibles situaciones de desastres.
El primer módulo establece la educación, organización y preparación comunitaria para la reducción de riesgo.
En el segundo se incluye el módulo de familia prevenida. El tercero, una guía práctica de primeros auxilios.
El cuarto, la escuela protegida, es un instructivo destinado a niños y jóvenes.