El Ejército israelí prohibió desde ayer a los extranjeros que entran en la Franja de Gaza penetrar en las "zonas militares cerradas" y rehusa responsabilizarse de su seguridad, señala un documento que se les entrega al entrar al territorio.
Los extranjeros tienen que firmar un documento en el que se comprometen a no penetrar en los sectores "que bordean la frontera egipcia, las zonas próximas a las implantaciones y las carreteras que llevan a las mismas, todas consideradas como zonas militares cerradas".
"El Ejército israelí no será responsable en caso de muerte, heridas o daños materiales vinculados a las actividades militares" prosigue el documento. Por otra parte, activistas palestinos lanzaron ayer seis cohetes desde la Franja de Gaza, y uno de los proyectiles hirió a una niña de 10 años en el sur de Israel, dijo la Policía.
Uno de los cohetes Qassam, de manufactura casera, cayó en una calle de la población de Sderot, en el desierto del Neguev, diseminando esquirlas que hirieron levemente a la niña, dijo Michal Chaim, vocera de la Policía de Sderot.