Por orden del Consejo de Estado (Ejecutivo), los ascensores, el aire acondicionado y los coches son lujos de los que no pueden disfrutar hoy los siete millones de funcionarios chinos para ahorrar energía, informa el "China Daily".
Predicar con el ejemplo es el objetivo de esta prohibición, enmarcada en una campaña de concienciación de una semana destinada a ahorrar energía. Según el rotativo, China cuenta con siete millones de funcionarios que consumen el 5% de la energía eléctrica del país, cantidad suficiente para satisfacer la demanda de 780 millones de campesinos.