El ex presidente Juan Carlos Wasmosy no puede abandonar el país mientras duren los trámites de una apelación contra el fallo que lo condenó a cuatro años de cárcel por corrupción, según confirmó ayer el juez Jorge Bogarín.
El magistrado aclaró a los periodistas en el Palacio de Justicia que las pruebas fueron las que condenaron a Wasmosy a la pena de 4 años de penitenciaría y mientras dure su apelación, existen medidas cautelares"".
El ex presidente atribuyó a Lino Oviedo, su ex jefe del Ejército y actual líder de una influyente agrupación política, la responsabilidad por el proceso judicial que se le sigue y que el lunes culminó con su condena. "Estoy pagando por haber echado a Lino Oviedo", se lamentó Wasmosy en declaraciones a la radio Primero de Marzo ayer.
Se refería al responsable de la agrupación Unión Nacional de Ciudadanos Eticos (Unace), la más popular del país según las encuestas y que pidió recientemente su reconocimiento como partido.
La Embajada de Estados Unidos en el país calificó la muerte "como una gran pérdida para Guatemala. El será recordado como un estadista que hizo contribuciones perdurables a la paz, la democracia y los derechos humanos", apuntó la misión en un comunicado de prensa.
"Todo el pueblo lamenta el fallecimiento de quien seguía teniendo años después de ocupar la presidencia mucho carisma y mucho aprecio", destacó por su parte la diputada de la izquierdista Alianza Nueva Nación (ANN), Nineth Montenegro.
"Lamentablemente llegó a un partido que no le rindió los méritos que debía, pero y afortunadamente él renunció y podemos decir que murió en paz", agregó la parlamentaria.
Por su parte el jefe de la bancada del FRG, Arístides Crespo, exaltó a De León Carpio como "un hombre que siempre trabajaba por la democracia, ahora estaba empeñado en preparar un catecismo con los Acuerdos de Paz", firmados en 1996 que pusieron fin a 36 años de guerra.
Además, decenas de guatemaltecos llamaban a radioemisoras locales para expresar su pesar por el suceso, recordando, muchos de ellos entre lágrimas, su labor como mandatario cuando el país estuvo a punto de perder la institucionalidad y el orden constitucional.
De León Carpio fue electo diputado de la Asamblea Constituyente en 1984, cuerpo que redactó la nueva Constitución, y de la cual fue uno de los tres presidentes alternos.
Luego en 1989 fue nombrado procurador de los Derechos Humanos, y en 1996 al dejar la presidencia, pasó a ocupar un puesto como diputado del Parlamento Centroamericano, de cuyo órgano también fue presidente. Tras dejar la política en marzo pasado, anunció que trabajaría en un proyecto con inmigrantes guatemaltecos residentes en EU.