La huelga en demanda de mejoras salariales que tiene paralizada desde el lunes la producción de automóviles en las tres plantas de empresas multinacionales de la ciudad brasileña de Curitiba proseguirá por tiempo indefinido, dijeron hoy fuentes sindicales.
"Los fabricantes se abstuvieron de presentar una nueva propuesta para aumentar los salarios y, en votaciones en asambleas, decidimos proseguir la huelga por tiempo indefinido", dijo a Efe José Roberto Athayde, director del Sindicato dos Metalúrgicos de la Gran Curitiba.
Esta organización sindical representa a los trabajadores de las empresas Renault-Nissan, Volkswagen-Audi y Volvo en esa ciudad.
La región metropolitana de Curitiba, un importante polo automotriz en el sur de Brasil, produce diariamente cerca de 1.500 automóviles y 77 autobuses en plantas en las que trabajan unas 9.200 personas.
"Volveremos a pronunciarnos cuando las empresas presenten una nueva propuesta", agregó.
El sindicato patronal, por su parte, aseguró que sólo presentarán una nueva propuesta salarial cuando los empleados vuelvan a sus puestos de trabajo.
La dirección de Volvo, sin embargo, decidió negociar por separado con sus trabajadores y se comprometió a presentar una propuesta de aumento salarial el miércoles, para cuando espera que los empleados hayan suspendido la paralización.
Según los sindicalistas, Volkswagen-Audi produce 810 vehículos por día y Renault-Nissan otros 680 en Sao José dos Pinhais, municipio en el área metropolitana de Curitiba.
Volvo, por su parte, produce 77 camiones diarios en su sede en la Ciudad Industrial de Curitiba.
Los huelguistas reivindican un aumento del 8 por ciento para contrarrestar la inflación del último año y otro del 5 por ciento para mejorar los salarios en términos reales, así como un bono de 1.500 reales (unos 920 dólares) para cada empleado.
El Sindicato Nacional de los Fabricantes de Vehículos Automotores (Sinfavea), que representa a las montadoras, sólo acepta reajustar los salarios según el índice oficial de inflación en el último año (8 por ciento) y conceder un aumento real del 0,5 por ciento, además de rechazar el pago del bono.
Los representantes de los trabajadores alegan que los fabricantes brasileños vienen acumulando elevadas ganancias como consecuencia de las ventas récords.
Los sindicalistas citan estadísticas de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea), según las cuales las empresas del sector en todo el país vendieron en los siete primeros meses del año un máximo histórico de 1,7 millones de vehículos, un número superior en un 30,4 por ciento al del mismo período de 2007.
El año pasado los trabajadores de Volkswagen-Audi y Renault-Nissan realizaron una huelga de cuatro días y lograron un aumento del 7,44 por ciento, además de un bono también de 1.500 reales.
En 2006, tras otra huelga de una semana, consiguieron una subida salarial del 5 por ciento y un bono de 700 reales (unos 538 dólares al cambio actual).