Estados Unidos prometió cuanto esté a su alcance para apoyar los esfuerzos de Brasil contra el hambre que afecta a millones de brasileños. El apoyo estadounidense se extenderá a los organismos internacionales en condiciones de respaldar el programa contra el hambre que el presidente electo Luiz Inacio Lula da Silva se propone lanzar cuando asuma el gobierno, el 1 de enero.
"La lucha de Lula para eliminar el hambre es algo que todo norteamericano puede apoyar"", dijo el secretario adjunto del Departamento de estado para Asuntos Hemisféricos, Otto Reich, luego de reunirse con dirigentes del Partido de los Trabajadores (PT) y del grupo que prepara la transición hacia el nuevo gobierno en Brasil.
"La nutrición es un elemento esencial del desarrollo económico porque afecta la educación y la salud, que son también elementos esenciales del desarrollo"", expresó.
La declaración de Reich fue la primera manifestación directa de apoyo del gobierno estadounidense al programa que Silva procura convertir en la marca de su administración.
Aunque no dio detalles específicos de la forma en que Estados Unidos ayudaría a Brasil, Reich dijo que su país utilizaría su influencia ante las instituciones multilaterales a favor de Brasil.
Haremos todo lo que podamos para ayudar bilateralmente, y (también) con nuestra influencia ante entidades multilaterales para estimular mayor ayuda, aseguró. Reich vino a Brasilia para preparar la agenda de la reunión entre el presidente George W. Bush y el mandatario electo de Brasil, el 10 de diciembre.