El responsable de la ONU sobre el Cambio Climático, Yvo de Boer, mostró su satisfacción por los planes de reducción de emisiones de dióxido de carbono (CO2) de Estados Unidos y China. Sus propuestas pueden eliminar los últimos obstáculos para que se alcance un acuerdo en Copenhague.
El Gobierno chino anunció que se comprometerá a reducir entre un 40 y un 45% la intensidad energética (emisión de CO2 por unidad de PIB) en 2020. Por su parte el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ofrecerá durante la próxima cumbre del cambio climático reducir las emisiones de su país en un 17%.
La Conferencia sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas en Copenhague está considerada un gran reto para forjar una respuesta global a la amenaza del calentamiento global.
Delegados de más de 190 países, científicos y ONG de diverso signo tratan del 7 al 18 de diciembre los siguientes aspectos:
Copenhague como sucesor del Protocolo de Kioto de 1997, que expira en 2012 y que se aplica a las emisiones de seis gases: dióxido de carbono (CO2), metano, óxido nitroso y tres tipos de gases industriales: hexafluoruro de azufre, hidrofluorocarbonos (HFC) y perfluorocarbonos (PFC).
Aumento de la temperatura, pues para la humanidad será difícil soportar aumentos por encima de los 2 centígrados. Es probable que esto cause grandes trastornos socia les y medioambientales, pues reduce la producción.
El incremento del deshielo de los casquetes polares contribuye al aumento del nivel del mar, que amenaza a 42 países isleños y costeros.
El carbono en la atmósfera y la deforestación. Está comprobado que la vegetación "elimina" gases de efecto invernadero.
La acidificación, que desemboca en cambios en la biodiversidad, empobrece el suelo y causa desequilibrios en los organismos de agua dulce. Todo se puede acelerar de no tomarse medidas urgentes.