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Prostitución infantil puede aumentar en el Mundial

Muchas cosas se han promocionado para el Mundial Brasil 2014, y son muchas las críticas que ha recibido el Gobierno brasileño por los gastos que este evento ha representado.


  • 3.3 millones de dólares gastó el Gobierno para luchar contra la prostitución infantil en las sedes mundialistas.
  • 6,000 extranjeros son esperados para el Mundial de Fútbol Brasil 2014, y gastarán unos $11,000 millones.
Hay legislaciones muy ambiguas en el territorio brasileño
  • La prostitución en Brasil es legal desde los 14 años. Esto facilitará que el trabajo de las menores sea próspero durante los meses que durará el Mundial de Brasil, precisan medios brasileños.
  • Los datos aportados por la policía brasileña hablan de que unos 250,000 menores están en situación de explotación sexual.
  • Diferentes estadísticas de organismos internacionales indican que la prostitución infantil esclaviza a unos 100 millones de menores en todo el mundo y que cada año ingresa en el circuito 1 millón de niños. Un incremento que responde a las exigencias del mercado internacional.
  • En tanto, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, el 22 de mayo de este año sancionó la ley que endurece las penas previstas contra la explotación sexual de menores de edad y que impide que los acusados de este delito se beneficien de la libertad bajo fianza, indultos o perdones de condenas.

Muchas cosas se han promocionado para el Mundial Brasil 2014, y son muchas las críticas que ha recibido el Gobierno brasileño por los gastos que este evento ha representado.

A ello se le suman las protestas, y denuncias por la expropiación de tierras y por otro tipo de abusos.

 

Pero hay una serie de problemas que existen en las inmediaciones de las 12 sedes mundialistas; están las favelas donde la miseria, el hambre, el narcotráfico y la drogadicción han generado una prostitución infantil rampante.

No hay una cifra oficial, pero se estima que centenares de miles de niñas y niños -algunos de solo 10 años- son explotados en el mercado sexual, obligados por las circunstancias, amenazados por proxenetas o atrapados en esa realidad para satisfacer su drogadicción.

El Gobierno ha lanzado programas de “pacificación” para limpiar las favelas de las pandillas y los narcotraficantes, y dice haber iniciado programas de capacitación de unidades de protección de la niñez para hacerle frente a ese flagelo.

 

Además ha destinado unos $8 millones de reales (unos $3.3 millones) para luchar contra la prostitución infantil en las sedes mundialistas.

Sin embargo, críticos y activistas alegan que esta inversión social no se compara con el exorbitante costo para preparar el Mundial y que no hay políticas públicas coherentes para combatir un problema que -se anticipa- aumentará con el inicio del torneo de fútbol y la llegada de numerosos turistas sexuales convencidos de que podrán actuar con impunidad.

“Fábrica de prostitución”

 

Las comunidades marginadas en Brasil están atrapadas en un círculo vicioso de pobreza, violencia y drogas, la “fábrica donde comienza la prostitución”, le explica a la BBC, Andrew Fanstone, miembro de Iris Global, un proyecto de asistencia en las favelas.

“Muchos de los niños ven a sus familiares involucrados en ese negocio. Madres y abuelas recurriendo a la prostitución. Se vuelve una manera de vida, se normaliza”, dice Fanstone.

En Recife, por ejemplo, una pujante ciudad costera en el noreste del país, se calcula que uno de cada cuatro menores se prostituye.

 

Esa normalización es lo más alarmante para Liliam Sá, presidenta de la primera comisión parlamentaria sobre la niñez explotada, que viajó a las doce ciudades sedes del Mundial durante sus investigaciones.

“Lo que hemos visto en nuestros viajes nos dejó estupefactos, porque la explotación sexual y el turismo sexual son visibles en Brasil de forma endémica y creciente”.

La diputada Sá es severa con el Gobierno, pues dice que no ha instituido políticas reales de inspección y prevención. También critica a las fuerzas del orden por su indiferencia, si no complicidad, con el problema.

“Descubrí que la propia policía encubre a estos explotadores, los proxenetas, que pulula la impunidad y también hay una falta de supervisión de parte del estamento judicial”, le comenta a la BBC.

La Policía niega estas acusaciones y asegura que está dedicando muchos recursos y efectivos a combatir la prostitución infantil.

En lo que sí parece haber acuerdo es en el temor de que, con la llegada del Mundial, el problema de los niños y adolescentes que venden sexo podría exacerbarse.

“Vamos a recibir a millones de turistas en todo Brasil, algunos de los cuales vendrán acá con una idea preconcebida sobre el país que les fue vendido: que el sexo con menores es fácil”, advierte Sá.

“Este tipo de explotación sexual es una cruel manera de arrebatarle a un menor su niñez y sus sueños”, concluye la parlamentaria. “Son vidas perdidas”.

 


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931142
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América