Una proteína hecha a partir de 46 fragmentos de proteínas virales, con un gran potencial para estimular la respuesta inmunitaria, es la candidata a una vacuna preventiva contra el VIH que se podría empezar a ensayar con quince personas sanas en dos años.
Investigadores del HIVACAT (el proyecto de Investigación de la Vacuna del VIH de Cataluña), dirigido por los doctores Bonaventura Clotet, del Irsi Caixa, y Josep María Gatell, del hospital Clínic-IDIBAPS, anunciaron que cinco años después de su puesta en marcha han logrado una nueva aproximación con un inmunógeno, elaborado a partir del conocimiento generado en este campo en los últimos años.
El jefe de virología e inmunología celular de IrsiCaixa, Julià Blanco, que ha dirigido el estudio, explicó que para crear esta proteína han estudiado mil pacientes con sida, con el objetivo de estudiar las proteínas que estimulaban una buena respuesta inmunitaria.
Hasta ahora, los estudios con ratones, realizados también en colaboración con el National Institutes of Health (NIH) de Washington, dan resultados prometedores y en breve se iniciarán más estudios con conejos, cerdos y monos, para pasar a un ensayo en fase I con humanos dentro de dos años, una vez superadas las autorizaciones de la agencia Españolas del Medicamento y de las agencias reguladoras de estos ensayos.
El problema de la vacuna es que no hay curaciones de la infección, y no hay un modelo natural, y por ello han imitado lo que hacen las personas que mejor controlan la enfermedad.
Para ello se han identificando regiones de la proteína GP-120 y de GP-41, que son las proteínas externas del virus y las dianas de los anticuerpos.