Lugareños se manifestaron ayer en frente de la más grande instalación nuclear iraquí, situada en Al-Tuwaitha, cerca de Bagdad, para pedir a la comunidad internacional que ejerza presión ante Estados Unidos para que investigue los saqueos ocurridos en ese depósito y preste más ayuda a la población.
Algunos habitantes de localidades aledañas a la instalación, descontentos por haber sido intoxicados con los productos saqueados al final de la guerra sin que los estadounidenses intervinieran para impedirlo, se congregaron delante de la entrada principal del lugar, a la espera, de la llegada de los expertos de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).
Habitantes de la localidad de Al-Tuwaitha afirmaron a la AFP que los saqueadores habían vaciado barriles que contenían productos químicos indeterminados y luego los vendieron a personas que los utilizaron para almacenar agua y alimentos tras lavarlos en el Tigris.
En tanto, los expertos de la AIEA iniciaron ayer su segunda jornada de inspección en el depósito nuclear de Al-Tuwaitha, cerca de Bagdad, mientras que soldados norteamericanos dieron muerte a un asaltante iraquí en la ciudad de Faluja, 50 km al oeste de la capital.