Oposición
egipcia
- Un gran número de asistentes a las manifestaciones sería una señal de impulso sostenido para la oposición, que llevó al menos a 200 mil manifestantes a la plaza Tahrir.
Una manifestación de miles de egipcios afuera del Palacio Presidencial en El Cairo se tornó violenta ayer mientras crecen las tensiones por los nuevos poderes casi absolutos que se otorgó el presidente islamista Mohamed Morsi, y por un borrador de constitución avalado por sus aliados.
En un exabrupto, la policía lanzó gases lacrimógenos para detener a los manifestantes que se acercaban al palacio presidencial en el distrito capitalino de Heliópolis.
Morsi estaba en el palacio mientras los manifestantes se reunían en las afueras, pero se marchó a su hogar por una puerta trasera cuando la multitud creció, según un funcionario que habló bajo condición de anonimato debido a que no estaba autorizado a dirigirse a la prensa.
La violencia estalló cuando los manifestantes hicieron a un lado una barricada coronada con alambre de púas a varios cientos de metros de las paredes del palacio. La policía lanzó gas lacrimógeno y luego se replegó. Una vez que tumbaron la barricada, los manifestantes se acercaron a las paredes del palacio, y la policía al parecer desistió de intentar desplazar a la multitud.
En la ciudad costera de Alejandría, unos 10,000 opositores de Morsi se reunieron en el centro de la segunda metrópolis más grande del país. Cantaron consignas contra el gobernante y su grupo fundamentalista islámico, la Hermandad Musulmana.
Las protestas fueron bautizadas por los organizadores como “El último aviso”, en medio del creciente enojo por el proyecto de constitución y los decretos emitidos por el propio Morsi que le dan amplios poderes y lo colocan por encima de la supervisión de las cortes.