Legisladores izquierdistas se tomaron la tribuna del Congreso en un intento por frenar la discusión y posible aprobación de un proyecto de reforma laboral, que según ellos daña los derechos de los trabajadores mexicanos y mantiene la opacidad en los sindicatos.
Enfundados en camisetas blancas, diputados federales de los tres partidos de izquierda colocaron pancartas en la tribuna y lanzaron consignas contra la propuesta de reforma laboral, que tras haber sido aprobada horas antes en una comisión legislativa, fue turnada para su análisis en el pleno de la cámara baja.
“Esta reforma laboral es traición a la patria”', se leía en una de las pancartas.
El presidente Felipe Calderón envió a principios de septiembre al Congreso una iniciativa de reforma laboral para relajar las reglas de contratación y fomentar la transparencia en sindicatos, además de que permitiría el trabajo a tiempo parcial, el pago por hora y la subcontratación.
Los defensores de la propuesta original dicen que contribuiría a crear el millón de empleos que se necesita cada año en México.
El proyecto original, sin embargo, fue modificado por la mayoría de los miembros de la comisión legislativa que quitaron que los sindicatos sometan sus finanzas a auditorías y realicen elecciones internas con voto secreto.
“La Cámara de Diputados está a punto de clavarle una daga a los trabajadores de México”, dijo a los medios de comunicación el diputado Martí Batres, del izquierdista Partido de la Revolución Democrática tras pedir que se suspendiera la discusión, lo cual fue rechazado por la mayoría de los legisladores.