Mundo

Protestas comienzan a acorralar a Sarkozy

Durante cinco días sindicatos y estudiantes han protagonizado protestas por la ley de pensiones que han dejado al país sin combustible.


Francia vivió ayer una nueva jornada de protestas contra la reforma de las pensiones, con 825,000 manifestantes, según el Gobierno y tres millones según los sindicatos, en la novena protesta desde marzo pasado, mientras prosigue el bloqueo de las refinerías.

Las refinerías centraban el foco de atención del país, pendiente del efecto que el bloqueo tendría en el suministro de combustible, mientras el Gobierno multiplica los llamamientos a la calma y aseguraba que no había riesgo de penuria energética.

Las doce centrales del país estuvieron cerradas en los últimos días, lo que provocó que la patronal del sector se viera obligada a hacer uso del producto almacenado.

 

Los sindicalistas bloquearon ayer algunos de estos depósitos, lo que provocó que más de un centenar de gasolineras se quedara sin suministro.

La situación fue hoy más tranquila, cuando el acceso a los depósitos no fue bloqueado, pero el pánico generado en algunos consumidores que acapararon hizo que el combustible escaseara en dos centenares de estaciones.

Durante horas, la tensión se centró en el aeropuerto de Roissy-Charles de Gaulle, el mayor del país, donde el oleoducto que alimenta las reservas de combustibles para los aviones estuvo parado y las reservas no permitían garantizar el suministro durante más de 48 horas. Sin embargo, el suministro se retomó durante la tarde.

 

Según el diario "La Tribune", la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) había pedido a las compañías que efectúan vuelos de larga distancia que vinieran a París con los depósitos lo más cargados posibles para asegurarse el retorno.

El movimiento que ahora encabezan los trabajadores de las refinerías sigue secundado por los ferroviarios, que mantienen paros en los trenes, así como por los camioneros, que han iniciado movimientos de bloqueo de ciertas carreteras.

Para este martes, hay convocada otra jornada de protesta, con manifestaciones incluidas. Será la última oportunidad de los sindicatos para doblegar al Gobierno antes de la aprobación de la ley en el Senado. Mientras, la huelga prosigue estrangulando, poco a poco, las reservas de combustible. Desde el otro lado, Sarkozy se apresta a resistir tres días más.


fecha edicion
old id
612124
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América