Un agente de seguridad extranjero y dos iraquíes fueron muertos en un segundo día de violencia en Basora ayer, en el que soldados británicos hicieron disparos de advertencia, mientras multitudes atacaban vehículos y bloqueaban las calles con llantas incendiadas.
Los soldados británicos patrullaban las calles de la segunda ciudad de Irak en tanques, cuando cientos de iraquíes se lanzaron a protestar contra la escasez de combustible y energía, pero una tensa calma reinaba sobre la ciudad en la noche. Las frustraciones iraquíes en cuanto los servicios básicos se han visto incrementadas por temperaturas por encima de los 50 grados Celsio.
La ola de violencia es una de las peores en Irak desde que Sadam Hussein fuera derrocado por las fuerzas encabezadas por Estados Unidos el 9 de abril y ocurre en una ciudad situada en el centro de la región sur de mayoría musulmana chiita, que ha estado relativamente pacífica tras la caída de Hussein.
El gobierno administrado por los británicos en el sur de Irak dijo que el guardia de seguridad, un Gurkha nepalí que trabaja para Global Security, fue muerto por hombres armados cuando se encontraba en un vehículo entregando correspondencia para las Naciones Unidas. Soldados retirados Gurkha del Ejército británico son empleados por firmas de seguridad en Irak.
Soldados checos que operan junto con las fuerzas británicas manifestaron que también tuvieron que hacer disparos de advertencia y que otro iraquí fue muerto cuando cayó mientras trataba de subir a un camión.
El ministerio de Defensa checo dijo en Praga en un comunicado que los soldados dispararon después de que los iraquíes arrojaran piedras a un convoy que transportaba agua potable a un hospital de campo checo. El ministerio indicó que un vehículo militar fue dañado.
Además, dos soldados estadounidenses y un periodista fueron heridos en un ataque con granada en Bagdad ayer, indicó un portavoz del Ejército de EU.
El canal de televisón Al Jazira informó que uno de sus camarógrafos resultó herido junto con los soldados estadounidenses cuando una granada fue arrojada contra una patrulla de las tropas desde una ventana de la Universidad de Bagdad.