Más de 150 personas se manifestaron ayer en Kabul en protesta por el bombardeo de EU contra los invitados a una boda en la provincia central de Uruzgan, que, según fuentes afganas, causó la muerte a 40 civiles, incluidos mujeres y niños.
"Este tipo de incidentes podría destruir las relaciones y la confianza entre las dos naciones", según un panfleto de los participantes en la primera manifestación contra Estados Unidos desde la caída de los talibán en noviembre pasado.
La protesta tuvo lugar frente a la oficina de la ONU y la mitad de los asistentes eran mujeres ataviadas con el "burka", una vestimenta que cubre todo el cuerpo y que era obligatoria durante el derrocado régimen talibán. Los manifestantes precisaron que no estaban en contra de EU, ni defendían a los talibán, pero querían expresar su indignación por el suceso.
Un equipo compuesto por personal estadounidense y afgano investiga los hechos en la población de Dehrawad, a 400 kilómetros al suroeste de Kabul, donde tuvo lugar el accidente la noche del domingo al lunes.
222Según analistas, la creciente ira contra las bajas civiles podría socavar al gobierno del presidente Hamid Karzai.
Hasta el momento se han descubierto rastros de sangre, pero no se han hallado cadáveres, informaron fuentes del equipo investigador. El presidente afgano, Hamid Karzai, pidió a las fuerzas aliadas que tomen "todas las medidas necesarias" para evitar la muerte de civiles durante sus operaciones de búsqueda y captura de militantes talibanes y de Al Qaeda.
Los soldados estadounidense rastreaban la zona a la búsqueda del líder supremo talibán, el "mulá" Mohamed Omar, que continúa desaparecido. Según la versión de los supervivientes, el Ejército de EU disparó contra la vivienda donde se celebraba la boda aparentemente al confundir con fuego de artillería antiaérea los disparos al aire en señal de alegría de los invitados.