El enviado especial del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Otto Reich, se entrevistó ayer con el presidente chileno, Ricardo Lagos en el marco de la crisis de Irak, mientras en las afueras del palacio presidencial de La Moneda un centenar de manifestantes repudiaba su presencia.
Reich negó que su viaje a Chile tuviera el propósito de presionar a Chile para conseguir su voto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y emprender un ataque a Irak.
"No es presión, es una consulta", dijo Reich a la prensa al explicar las razones que motivaron su viaje para reunirse con el presidente Lagos. "Tampoco le pedí el voto de Chile", agregó el funcionario, consultado por los contenidos que se trataron en la reunión que se extendió por cerca de una hora.
"Queremos oír y escuchar la opinión de Chile a través de su presidente. El presidente (George W.) Bush ha hablado con el presidente Lagos, pero siempre es bueno venir personalmente, escuchar y consultar", agregó Reich.
El diplomático explicó que la opinión de Chile es valiosa porque "es un socio comercial importante de Estados Unidos y más que eso es un miembro en este momento del Consejo de Seguridad de la ONU".