Un hombre de 54 años de Detroit (Michigan, norte de Estados Unidos) disfrutó su primer día de libertad ayer, tras haberse revertido la sentencia que cumplía desde 1985 en base a nueva evidencia de ADN. Eddie Joe Lloyd fue sentenciado en 1985 por violar y extrangular a una adolescente, tras contactar a la policía y confesar el crimen.
De acuerdo con Lloyd, que se encontraba en un instituto psiquiátrico cuando dio su confesión, confesó el crimen porque oficiales de policía le dijeron que eso haría salir al verdadero asesino.
"Fue una odisea horrible, pero sabía que cambiaría cuando le escribí a Scheck", señaló Lloyd, rindiendo tributo a su abogado, Barry Scheck, quien tomó su caso siete años atrás.
Scheck encabeza el Proyecto Inocencia, una agencia con base en Nueva York que representa a clientes indigentes que desafían sus condenas, utilizando evidencia de ADN.
El juez que presidió el juicio de Lloyd en 1985 no expresó remordimientos por el error de la Justicia, señalando que la responsabilidad le cabía exclusivamente a Lloyd.