El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, afirmó que Irán "no renunciará a su derecho" a acceder a la tecnología nuclear y rechazó las advertencias de EE.UU. contra su país por su negativa a suspender el enriquecimiento de uranio.
"El pueblo iraní no se someterá ante las presiones nadie puede aterrorizar al pueblo iraní", dijo Ahmadineyad.
Ante estas declaraciones, el ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner, dijo sentirse "decepcionado, pero no cree que sea "la última palabra" por parte de Teherán.
"Es siempre muy decepcionante ver cómo a los esfuerzos de paz se oponen una tenacidad y una cerrazón que no es un buen argumento, ni un beneficio para el pueblo iraní.
No desesperamos y seguiremos", dijo el jefe de la diplomacia francesa, a preguntas sobre las declaraciones del dirigente iraní, tras reunirse con su homólogo de Montenegro, Milan Rocen.
"Estamos tristemente decepcionados ,pero no pensamos que sea la última palabra" de Irán en el asunto, agregó Kouchner, si bien indicó que toma "muy en serio" esas declaraciones.
Al señalar que Ahmadineyad es conocido por su "casi incapacidad de ser flexible", Kouchner dijo que "los iraníes, que nos han enviado, son mucho más flexibles y "tienen otras perspectivas".