El cauce del río Mississippi, cuya crecida inundó y devastó el sureste de Iowa, rebasó nueve terraplenes artificiales y anegó tierras de agricultura, lo que amenaza ciudades en Illinois y Misuri, informaron las autoridades.
Aunque el cielo estaba despejado este miércoles en la mayor parte del medio oeste de Estados Unidos, donde las inundaciones desde la semana pasada cubrieron más de dos millones de hectáreas de tierras de cultivo, el Servicio Meteorológico pronosticó que las lluvias podrían retornar a Iowa e Illinois desde hoy.
El presidente estadounidense, George W. Bush, realizará hoy una visita a las zonas dañadas por las peores lluvias del medio oeste en 15 años, y ha ordenado a las agencias federales que provean ayuda para vivienda de emergencia, y la recuperación de la agricultura.
Las inundaciones han arruinado miles de hectáreas de cultivo en Iowa, Illinois y Misuri, y han contribuido al aumento de los precios de cosechas como el maíz, que esta semana marcó cotizaciones récord en los mercados de futuros de Chicago.
Las aguas abrieron brechas en dos terraplenes en el oeste de Illinois, unos 70 kilómetros al sur de la localidad de Gulfport, y anegaron tierras agrícolas cerca de Meyer, indicó la Agencia de Emergencias del Condado Adams.
La brecha en un terraplén junto al Mississippi en Burlington, Iowa, dio un alivio a los residentes del área de Grafton, en Illinois, que están río abajo.
"Es terrible decirlo, pero la brecha en el terraplén allá, nos ayudó a nosotros aquí", dijo al diario St. Louis Post-Dispatch, Greg Medford, residente de Jerseyville, quien fue a Grafton a ayudar en la colocación de bolsas con arena alrededor de la tienda de su padre.
Los casi 50 habitantes de Meyer fueron evacuados y se calcula que las aguas cubrirán unos 125 kilómetros cuadrados de tierras cultivadas.
"Todos los habitantes fueron evacuados a salvo", dijo Julie Shepard, de la agencia de emergencias del Condado Adams.