Hombres armados con fusiles irrumpieron ayer en las oficinas de un organismo humanitario, robaron computadoras y quemaron los archivos con las denuncias de casi un millar de niños desaparecidos durante la guerra en El Salvador.
“Este es un claro sabotaje a nuestra labor, no sabemos qué documentos destruyeron y qué se llevaron, pero este es un atentado contra nuestro trabajo”, dijo Ester Alvarenga, directora de Probúsqueda.
Un oficial de los bomberos nacionales dijo a los periodistas al salir del local que “es un incendio provocado, quemaron archivos, pero aún estamos haciendo la investigación”.
Alvarenga dijo que no había podido ingresar a las instalaciones y “no sé qué se llevaron, qué han quemado, pero aquí tenemos información muy valiosa”.
El procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, David Morales, pidió al fiscal general de la República que dé “prioridad a este atentado”.
Morales dijo que hay que investigar todas las hipótesis y pidió que “se asuma con responsabilidad seria la hipótesis de un atentado con finalidades políticas de intimidación contra la Asociación Probúsqueda a causa de su labor por la defensa de los derechos humanos”.
También dijo que no hay que descartar que el atentado esté vinculado al recurso presentado a la Corte Suprema de Justicia para que se declare inconstitucional la ley que no permite juzgar a quienes cometieron graves crímenes durante la guerra (1980-1992).