El presidente saliente de Bolivia, Jorge Quiroga, afirmó ayer en un mensaje-informe que deja una “economía estable” a su sucesor, Gonzalo Sánchez de Lozada, quien asume por un período de cinco años.
A raíz de medidas internas el “huracán que pasó por las naciones vecinas en Bolivia se convirtió en un viento”, remarcó Quiroga en alusión de la crisis económica que azota a Argentina, Brasil y otros países del Mercosur (Mercado Común del Sur), que incluye además a Paraguay y Uruguay, y su asociado Chile.
La inversión extranjera directa “seguirá llegando a niveles muy altos y Bolivia es el país que ha reducido la mayor proporción de su deuda externa en el hemisferio durante la última década”.
Quiroga señaló también el avance del proceso democrático que, por primera vez, aglutina a una representación parlamentaria indígena cercana al 30%, en la que confluyen etnias aymaras y quechuas, las mayoritarias en Bolivia.
“Somos un país afortudado, en otros países se reclama la participación con las armas, en Bolivia se participa con el voto”, insistió.
Ingeniero de profesión, Quiroga ocupó la presidencia por sólo un año tras suceder constitucionalmente entre 2001 y 2002 al enfermo general retirado Hugo Banzer Suárez (1997-2001), fallecido en mayo último.
Quiroga sucede constitucionalmente en el poder a Banzer, el 6 de agosto del año pasado, y al día siguiente juramentó el cargo en la ciudad de Sucre.
El plan de emergencia contra la crisis se iniciará en un plazo de noventa días con la construcción de una carretera entre el norte y el sur del país, de 100,000 viviendas, la conexión de 250,000 domicilios a una red de gas y la dotación de electricidad a 200,000 familias campesinas, explicó.
El nuevo mandatario planteó que el pacto social propuesto puede tener como base la alianza que ahora lo respalda, y que suscribió con el ex presidente socialdemócrata, Jaime Paz Zamora, líder del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR).
El diputado opositor, Evo Morales, líder del Movimiento al Socialismo (MAS), la segunda fuerza parlamentaria, rechazó ayer las invocaciones a la unidad y al pacto social esgrimidas en su discurso inaugural por Sánchez de Lozada.
Derrotado por el liberal Sánchez de Lozada en una segunda vuelta en el Congreso, Morales, que ocupó el segundo lugar en las elecciones generales del 30 de junio, estimó que el mensaje conciliador del presidente "demuestra una total debilidad".
Sánchez de Lozada "no va a cumplir dos años de mandato", vaticinó Morales, jerarca de los sindicatos productores de coca, quien desahució un pacto social de tregua porque "no podemos mezclar agua con aceite".