El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, garantizó ayer al primer ministro finlandés, Jyrki Katainen, reticente a prestar ayuda en la zona euro a países con dificultades financieras, que España luchará contra el déficit y haciendo reformas.
España "no rehuirá sus responsabilidades ni se esconderá ante las dificultades", aseguró Rajoy, después de reunirse con Katainen en Madrid.
Katainen reconoció que la presión sobre España "no es justa" porque los mercados no valoran correctamente las "actuaciones decididas" del Gobierno.
Y Rajoy volvió a dejar en el aire una eventual petición de ayuda financiera e insistió en que no hay una decisión tomada.
Acerca de esa segunda ayuda a España que se baraja -después de la otorgada a los bancos de hasta 100,000 millones de euros- Katainen dijo ayer, antes de reunirse con Rajoy, que se pueden evitar "rescates adicionales" con los mecanismos actualmente disponibles en la UE, entre ellos la propuesta del Banco Central Europeo (BCE) de comprar deuda soberana si hay una solicitud previa.
En ese sentido, en la conferencia de prensa con Rajoy incidió en que lo fundamental ahora es "buscar métodos que puedan hacer que se eviten esos paquetes de ayudas".
"Lo esencial es que un país se comprometa a poner en orden su propia economía", subrayó el primer ministro finlandés.
Rajoy, por su parte, aseguró que en estos momentos España está comprometida con la reducción del déficit y con las reformas y que los tiempos en los que los Gobiernos "miraban hacia otro lado con la esperanza de que las dificultades pasaran de largo deben quedar atrás".
Recalcó que, junto a la respuesta nacional a la crisis, es necesaria una respuesta "de forma categórica" que disipe las dudas.