El Gobierno de EE.UU. ha gastado más de $3,000 millones para la lucha antidrogas en América Latina desde el 2005, pero no puede rastrear bien esos fondos por falta de supervisión, según un informe divulgado en el Senado.
La insuficiente supervisión de los contratos concedidos por el Pentágono y el Departamento de Estado hace imposible el rastreo adecuado de los fondos para combatir el narcotráfico, indicó el informe, solicitado por la senadora demócrata de Misuri, Claire McCaskill.
Más de la mitad de los fondos son concedidos a contratistas privados para el suministro de aviones y demás equipos y las operaciones de vigilancia y capacitación de agentes.
Las agencias federales de EE.UU. carecen de sistemas para rastrear adecuadamente el dinero invertido, o para evaluar su eficacia.