Los ratones detectan un alimento contaminado más rápidamente que las técnicas tradicionales de laboratorio, lo que garantiza una mayor rapidez para actuar en caso de problemas con la comida.
Todos los alimentos, así como condimentos tales como la sal, la pimienta o las especias, serán administrados a los roedores 24 horas antes de ser servidos en los restaurantes de la villa olímpica.