El aumento de los rayos X como medio de seguridad, tras atentados del 11 de septiembre de 2001, aumenta los riesgos para la salud y además es cuestionable éticamente, advirtió ayer el director del Museo de Radiología Alemán, Ulrich Hennig.
Ante los 13,000 participantes en el Congreso de Radiólogos Europeo que se celebra hasta hoy en Viena, Henning se refirió al reforzamiento de la seguridad en la protección de monumentos, concentraciones de personas y el control de la migración ilegal.
Según el radiólogo, se han adoptado numerosas medidas con ese fin, pero a costa de garantías de salud e intimidad para el individuo.
Junto con su colega hamburgués Hermann Vogel, el director del museo alemán ha organizado una exposición bajo el título "Fronteras: drogas, armas y hombres - investigación con rayos X", que se muestra al margen del congreso europeo.
Los expertos advirtieron del aumento de la carga de rayos y demás los aspectos negativos del uso permanente de esos métodos de rastreo, incluida la violación de la intimidad de las personas.
Las imágenes obtenidas son de alta precisión, explicó Hennig, y dio el ejemplo de control, en la frontera entre México y Estados Unidos, de un camión que transportaba plátanos, pero detrás de la fruta llevaba inmigrantes ilegales.
En la foto no sólo se ve que hay seres humanos dentro del camión, sino que se distinguen algunos de sus órganos. Resaltó asimismo que las personas que viajan mucho en avión pueden acumular una gran exposición a esos rayos.