Los canadienses regresaron a los terrenos reabiertos del Parlamento apenas tres días después de que un hombre mató a balazos a un soldado que hacía guardia en un monumento en honor a los caídos en la guerra, y después hizo varios disparos en el Parlamento antes de caer abatido por el encargado de la seguridad legislativa.
Andrew Scheer, presidente de la Cámara baja, dijo que las visitas al Parlamento se reanudarán hoy, pero los visitantes verán una mayor presencia de la Real Policía Montada de Canadá en las entradas al edificio. Habrá sesiones de apoyo psicológico para el personal de la Cámara de los Comunes, señaló.
La reapertura ocurre en momentos que los canadienses debaten sobre cómo equilibrar la seguridad nacional y las libertades en una nación que atesora su imagen como una sociedad abierta, ordenada, un lugar donde la sede del Gobierno acoge sesiones semanales públicas de yoga en su prado delantero, atrás de un monumento llamado la Torre de la Paz.
El atacante fue identificado como Michael Zehaf-Bibeau. Líderes musulmanes dijeron que Zehaf-Bibeau se quejó en una ocasión de que la mezquita en Vancouver a la que asistía era demasiado liberal e inclusiva, y fue expulsado después de que en varias ocasiones pasó la noche ahí a pesar de que directivos le dijeron que dejara de hacerlo.