La Policía Federal de Brasil, en una denominada "Operación Vampiro", desmanteló una red de tráfico de productos para tratamiento de hemofílicos que actuaba en el Ministerio de Salud, y detuvo ya a 13 personas, informaron ayer los ministros de Justicia y de Salud.
El ministro de Justicia, Marcio Thomaz Bastos; y el encargado de la cartera de Salud, Gasto Wagner, indicaron en conferencia de prensa conjunta que la operación fue puesta en marcha hace un año, tras detectarse irregularidades en las compras externas de productos derivados de la sangre para el tratamiento de hemofílicos.
La investigación condujo a emitir 17 órdenes de captura, 13 de las cuales ya se efectuaron, incluyendo 6 funcionarios del Ministerio de Salud, 4 de ellos del nivel de alta confianza (uno es el coordinador de logística del Ministerio).
Wagner explicó que la red de corrupción se detectó en licitaciones para la adquisición de productos que tenían una sobrefacturación de hasta 42%, y que según una evaluación preliminar la defraudación al ministerio llega a unos 666,000 dólares. La "Operación Vampiro" se realizó en Brasilia, Sao Paulo y Rio de Janeiro.