Los rebeldes han anunciado la “liberación” de Misrata, la tercera ciudad libia, asediada durante los últimos dos meses, tras haber inclinado a su favor la relación de fuerzas con las del coronel Gadafi, según la cadena de televisión Al Jazira.
Las fuentes afirman que los revolucionarios han constatado que las fuerzas leales a Gadafi han sido derrotadas y que controlan cada parcela de la ciudad.
También se han podido ver los grandes daños que han ocasionado los bombardeos y los combates en las últimas semanas, los vehículos civiles y militares calcinados en las calzadas y muchos edificios parcialmente destruidos por los obuses que han caído.
La televisión ha mostrado a heridos de las fuerzas gadafistas que eran transportados en camionetas.
Las fuerzas revolucionarias han instalado en diferentes puntos de la ciudad puestos de vigilancia y cada vehículo es sistemáticamente controlado.
Por su parte, el gobierno libio ha anunciado la retirada de sus fuerzas de la villa de Misrata.
El viceministro libio de Asuntos Exteriores, Khaled Kaim, afirmó que a partir de ahora Misrata está en las manos de las tribus locales y de los habitantes de la ciudad que deberán arreglar sus problemas con los rebeldes “por el diálogo o por la fuerza”.
En el plano humanitario, la ciudad ha vivido un verdadero drama durante los últimos dos meses, en razón a los cortes de electricidad, de agua y a la dificultad para aprovisionarse de productos alimenticios.