Después de una rebelión de un mes, los rebeldes firmaron ayer una tregua para detener la lucha en Costa de Marfil y entablar conversaciones con el gobierno, dijeron mediadores.
Tuo Fozie, un jefe rebelde, firmó el cese de fuego con los mediadores africanos occidentales en la ciudad de Bouaké, que está en manos rebeldes desde que comenzó el levantamiento el 19 de septiembre.
Los insurgentes accedieron a poner fin a las hostilidades y aceptaron conversaciones con el gobierno para ventilar sus quejas"", dijo el mediador Mohammed Ibn Chambas, uno de los signatarios, al regresar de Bouaké a la capital Yamoussoukro.
El gobierno no tuvo representantes en la firma del documento. Pero según dijo el canciller senegalés Cheikh Tidiane Gadio, otro mediador, se espera que el presidente Laurent Gbagbo emitirá una declaración en aceptación del acuerdo.
La tregua ofrece un marco de principios para poner fin a la crisis en curso mediante el diálogo y negociaciones"", afirmó Chambas.
No se conocían por el momento los detalles del documento firmado el jueves.
La insurgencia se debe principalmente a la movilización de 750 a 800 ex soldados, muchos de ellos despedidos acusados de deslealtad. Su rebelión conquistó el apoyo de habitantes del norte del país, que se quejan de que el gobierno con sede en el sur los trata injustamente.
Los mediadores trabajaban en un plan de paz iniciado por el presidente senegalés Abdoulaye Wade, que dirige la Comunidad Económica de los Estados del Africa Occidental, un grupo económico regional. El plan dispone el cese de hostilidades por ambas partes y conversaciones, además del restablecimiento de servicios administrativos y el movimiento de bienes entre las zonas en manos del gobierno y de los rebeldes.