Bombas lanzadas por morteros hicieron impacto en el centro de la capital de Liberia, y causaron la muerte de por lo menos 13 personas, al tiempo que los rebeldes rechazaban los llamamientos de Estados Unidos a retirarse de inmediato.
Intenso fuego de ametralladoras y rifles también se escuchó en los alrededores de dos puentes que conducen al centro de la ciudad, cuando las tropas gubernamentales que apoyan al presidente Charles Taylor trataban de hacer retroceder a los rebeldes.
El enfrentamiento ocurrido en la tarde de ayer hizo que miles de personas aterrorizadas buscaran donde protegerse de las bombas que con frecuencia impactan edificios civiles llenos de refugiados, lejos de blancos militares significativos.
Las esperanzas de los habitantes de la ciudad de que los rebeldes aceptaran un llamamiento de Estados Unidos a una tregua y se retiraran de la capital, dándoles algún respiro tras días de ataques intensos, se desvanecieron.
La petición fue hecha por el embajadador de Estados Unidos en Monrovia, John Blaney, quien dijo a los periodistas que el Gobierno de Liberia aceptó el río Po, a 12 kilómetros de Monrovia, como la nueva línea divisoria entre las fuerzas leales y los guerrilleros.
Blaney pidió a los miembros del grupo Liberianos Unidos por la Reconciliación y la Democracia (LURD) hacer lo mismo.
Pero el líder rebelde, Sekou Conneh dijo que sus combatientes se quedarían en la capital hasta que las fuerzas de pacificación extranjeras lleguen y entonces les entregarían algunas de sus posiciones, como el puerto de la ciudad.
Por otra parte, el subsecretario de Defensa estadounidense, Paul Wolfowizt, dijo ayer que las tropas de su país no entrarán en Liberia si el presidente Charles Taylor sigue en su puesto y sin un alto el fuego, mientras los rebeldes seguían avanzando hacia el centro de Monrovia, pese a los llamamientos de Washington para que abandonen la capital.
Wolfowitz, dijo que la fuerza expedicionaria estadounidense desplegada recientemente frente a las costas de Liberia no ingresará al país hasta que no se declare allí un alto el fuego y el presidente Charles Taylor deje el poder.
Las tropas "entrarán cuando haya un alto el fuego y cuando Charles Taylor se haya ido del país", dijo Wolfowitz a la cadena de televisión Fox News.