Una localidad del centro de Mali cayó en manos de los rebeldes salafíes que controlan el norte del país, a pesar de la intervención militar francesa en favor de Bamako.
Mientras, continúa una frenética actividad diplomática en busca de apoyos para el arranque inmediato de una operación militar internacional.
La ciudad de Diabali situada en la región de Segú, a 400 kilómetros de la capital, fue tomada por un grupo rebelde, que al parecer huyó ayer de los bombardeos de la aviación gala contra la localidad de Lere, más al norte y fronteriza con Mauritania, según indicaron fuentes de seguridad.
Las mismas fuentes declararon que entre los dirigentes que han entrado en Diabali se encuentran los líderes del grupo radical islámico Ansar al Din Sanda Uld Bumana y del terrorista Monoteísmo y Yihad en África Occidental (MYAO) Omar Uld Hamaha, con quienes no pudo contactar a lo largo de la jornada, así como Abu Dar Dar. Isuf Simagua, el alcalde de Segú, declaró que “todo está dispuesto para garantizar la seguridad”.