Las draconianas condenas de hasta 27 años de prisión contra los disidentes del régimen comunista de Fidel Castro fueron rechazadas al unísono por organismos internacionales en Europa y Estados Unidos, mientras resalta el silencio de los gobiernos latinoamericanos ante las detenciones de 79 opositores.
De "sumarios" y "estalinistas" calificaron los juicios contra los adversarios al gobierno, Amnistía Internacional (AI), Human Rights Watch (HRW), la Comisión Europea, la Federación Internacional de Periodistas (FIP), Reporteros sin Fronteras (RSF) y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). También se sumaron a la condena internacional los gobierno de Alemania, Canadá, España y el archienemigo de la isla, Estados Unidos.