El Parlamento británico rechazó la enmienda de un grupo de diputados conservadores que mostraba su descontento por la falta de legislación para un referéndum sobre la pertenencia del Reino Unido a la Unión Europea (UE).
La Cámara de los Comunes rechazó la propuesta por 277 votos frente a 130.
El proyecto del Ejecutivo, que leyó la semana pasada la reina Isabel II en Westminster, no hace referencia al plebiscito sobre la UE que el primer ministro David Cameron se comprometió a convocar si gana las próximas elecciones, en 2015, lo que ha molestado a algunos .
Para tratar de calmar los ánimos del sector más crítico de su partido, Cameron anunció un borrador de proposición de ley que sienta las bases de una eventual consulta.
En ese documento, el Partido Conservador esboza un plan para convocar antes del 31 de diciembre de 2017 un plebiscito en el que se requeriría a los electores responder con un “s” o un “no” a la pregunta “¿Cree que el Reino Unido debería continuar siendo miembro de la UE?”.
Con todo, un sector de los diputados ve insuficiente esa iniciativa, ya que la proposición de ley no es un proyecto de ley gubernamental, sino una fórmula que debe presentar un diputado individual del Partido Conservador, todavía por decidir, y que tiene pocas opciones de prosperar.