El Senado ha decidido analizar si se necesitan nuevas leyes que prohiban el matrimonio entre homosexuales, el cual ha sido condenado por el presidente, mientras arrecia en EU la "guerra cultural" entre conservadores y progresistas.
"Dado que las decisiones de nuestros tribunales están creando preocupación de nuevo, creo que es la obligación del Senado re-estudiar este tema importante", declaró el senador republicano John Cornyn, miembro del Comité Judicial de la cámara alta.
El jefe de la mayoría republicana en el Senado, Bill Frist, ha incluso sugerido la adopción de una enmienda constitucional que defina quién puede decir el "sí, quiero" en el altar, una propuesta que la Casa Blanca ha dicho que considerará.
Mientras tanto, miembros de la comunidad gay de San Francisco no ocultan su indignación sobre la oposición de la Iglesia católica y del presidente George W. Bush a los casamientos entre personas del mismo sexo.
Los residentes de la ciudad que alberga a decenas de miles de parejas del mismo sexo condenaron a El Vaticano por lo que calificaron como su hipocresía por instar a los católicos a que se opongan a los matrimonios entre homosexuales y tilden a los niños criados por padres homosexuales como víctimas de la violencia.
Esta dura reacción se encendió luego que el presidente Bush dijera el miércoles que consideraba que el matrimonio sólo podría ser válido entre un hombre y una mujer y sugirió que la Casa Blanca estaba preparando un proyecto de ley para reforzar esa postura. El presidente también dio a entender que la homosexualidad era moralmente incorrecta, cuando contestó una pregunta sobre el matrimonio gay diciendo: "soy consciente de que todos somos pecadores".
Al día siguiente, El Vaticano divulgó un documento de 12 páginas que llama a los católicos y no católicos a unirse en oposición al matrimonio homosexual y las adopciones de niños por parte de parejas homosexuales, calificándolo como un "deber moral".
"Es indignante. Estoy realmente ofendida", dijo Kathy Levinson, una consultora sobre la propiedad intelectual, quien está criando a dos niños con su pareja, también mujer.