Un tribunal en Argentina está juzgando el caso de una mujer que inventó una nueva identidad para recibir una herencia de 35 millones de dólares que no era suya.
Se trata de María Angélica Godoy, quien dijo ser la hija ilegítima de un rico terrateniente que murió en 1998.
La mujer disfrutó de la herencia por un tiempo, hasta que el verdadero hijo, salió a la luz pública clamando lo que le correspondía y probando que él era el heredero.
El millonario era José Antonio Reggiardo, quien falleció hace casi 10 años al estrellarse el helicóptero en el que viajaba. Su fortuna quedaba sin heredero, pues no tenía descendiente legítimo.
Antes de que el hombre diera el último suspiro, María Angélica Godoy se presentó en el hospital donde estaba el moribundo gritando "¡ese es mi padre!".