Indígenas brasileños comenzaron una movilización en todo el país para exigir la demarcación de sus tierras y rechazar un proyecto de reforma constitucional que a su juicio amenaza con debilitar sus derechos.
Los indígenas de diferentes etnias montaron campamentos, bloquearon carreteras y realizaron marchas.
La iniciativa es impulsada por la bancada agrícola del Congreso y según los indígenas, refleja un intento por debilitar a la gubernamental Fundación Nacional del Indio, actual responsable de la demarcación de las tierras.