Una fiscal israelí recomendó presentar cargos contra el primer ministro Ariel Sharon en el marco de un prolongado escándalo de corrupción, dijo ayer el Canal 2 de televisión.
El informe dijo que la fiscal Edna Arbel llegó a esa decisión tras concluir que hay suficientes evidencias para levantar cargos de corrupción contra Sharon en relación a supuestos sobornos en un negocio de bienes raíces en el que estarían involucrados también el hijo de Sharon, Gilad, y el urbanizador David Appel, muy cercano al Partido Likud del mandatario.
La decisión final e inapelable sobre si se deben levantar cargos contra Sharon recae en el fiscal general, Menachem Mazuz, quien debe recibir las recomendaciones de Arbel.
Sharon, de 76 años, ha negado en el pasado cualquier acción ilegal. Sin embargo, algunos analistas han dicho que Sharon sería forzado probablemente a dejar su cargo si es acusado.
Cuando los fiscales empezaron a considerar la posibilidad de levantarle cargos en enero, Sharon dijo a partidarios en un mitin que no tenía intención de renunciar al cargo por el escándalo.
Los asistentes de Sharon dijeron que éste no renunciaría al cargo.
Appel, acusado en enero de tratar de sobornar a Sharon en la década de 1990, niega las acusaciones.
Los fiscales alegan que Appel contrató a Gilad Sharon en 1999 y le pagó grandes sumas de dinero para convencer a su padre, en ese entonces ministro de Relaciones Exteriores, de que promoviera negocios de bienes raíces, incluyendo un centro vacacional en una isla griega que nunca fue construido.
Por otro lado, el secretario de Estado en Relaciones Exteriores tunecino, Hatem ben Salem, anunció la postergación de la cumbre árabe prevista para mañana y el martes en Túnez por no haber obtenido apoyo a sus ideas de reformas.
"Túnez anuncia con pena la postergación de esta cumbre que el mundo árabe esperaba con grandes expectativas, a raíz de la delicada situación del mundo árabe y del bloqueo de la cuestión palestina vistos los últimos acontecimientos", declaró ben Salem.