Al fin un negro. Nunca antes un afroamericano había conseguido la candidatura presidencial por uno de los dos grandes partidos estadounidenses. Los reverendos Jesse Jackson y Al Sharpton también buscaron ese objetivo en algún momento, pero fracasaron en el intento.
Un presidente senador. Los dos candidatos tenían la posibilidad de convertirse en el primer senador en llegar a la Casa Blanca desde John F. Kennedy, en 1960. En los últimos 40 años, los vencedores fueron casi siempre gobernadores: Jimmy Carter, Ronald Reagan, Bill Clinton y George W. Bush.
Arrollador.
Obama es el primer demócrata que consigue más de la mitad de los votos en unas elecciones presidenciales desde Carter, en 1976. Se llevó el 52% de las papeletas.
¡Píntalo de azul! Obama triunfó en varios estados que apoyaron a Bush en su campaña de reelección.
Ocurrió en Virginia, donde no ganaba un candidato de su partido desde 1964.
Buen recaudador.
Su biografía, poco común, la ha relatado él mismo en dos libros convertidos en 'best-sellers': ‘La audacia de la esperanza’ (2006) y ‘Sueños de mi padre’ (1995). Este último, un tributo a su abuelo paterno.
Aceptando donaciones de 5, 10 ó 25 dólares, captó más de tres millones de donantes, 600,000 de ellos en septiembre, una cifra sin parangón. Ello le permitió renunciar a la aportación de fondos públicos por $84 millones para su campaña.