Con el apoyo de un sector de la derecha opositora, el oficialismo chileno, logró la aprobación en el Senado de una reforma que reduce a cuatro años el período presidencial.
La reforma, que también contempla eliminar la exigencia de que los presidentes hayan nacido en territorio nacional, debe ahora pasar a la Cámara de Diputados, donde el oficialismo cuenta con una leve mayoría.
Actualmente, el período presidencial es de 6 años.
En el Senado la iniciativa gubernamental, destinada a unificar las elecciones presidenciales y parlamentarias, fue aprobada por 31 votos a favor y 15 en contra y la abstención del presidente de la Cámara Alta, el derechista Hernán Larraín.
El partido de Larraín, la Unión Demócrata Independiente, UDI, se opuso a la disminución del período presidencial, pese a que su abanderado presidencial.