El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, recriminó con dureza a la Junta Militar de Birmania (Myanmar) por su lenta respuesta al desastre causado por el ciclón Nargis, ante el peligro de que la limitada ayuda a las víctimas facilite la propagación de epidemias que multipliquen la tragedia.
Las agencias de las Naciones Unidas se sienten frustradas por la exigua e intermitente cooperación de los militares birmanos con la comunidad internacional once días después del paso del ciclón por el sur de Birmania.
A pesar de la creciente ayuda enviada a la región, la ONU calcula que solamente un tercio de los 1.5 millones de personas damnificadas por el ciclón ha recibido algún tipo de asistencia.
El jefe de la Junta Militar de Birmania, el general Than Shwe, ignoró las repetidas llamadas telefónicas de Ban en los últimos días para pedirle un aumento de la cooperación.