Miles de personas recordaron, durante un acto conmemorativo en Beslán, a las 334 víctimas mortales de la matanza ocurrida hace cuatro años.
El presidente noroseta, Taimuraz Mamsurov, cuyos dos hijos se encontraban en la escuela en el momento de la toma de rehenes, fue el primero en depositar flores en el monumento del "Árbol de los Lamentos". En septiembre de 2004, un comando chechén tomó la escuela de Beslán y se atrincheró con 1,128 rehenes.