La estación de metro de Stockwell, donde el brasileño Jean Charles de Menezes fue abatido a tiros hace justo un año por la policía británica al ser confundido con un terrorista suicida, acogió las conmemoraciones por el primer aniversario de su muerte.
Hasta allí se desplazaron sus familiares y amigos para celebrar una vigilia en homenaje al joven brasileño, de 27 años y electricista de profesión, quien murió tras recibir siete disparos en la cabeza y uno en el hombro.
"Es un día de recuerdo y un día de mucho dolor para sus seres queridos", dijo el portavoz de la familia, Assad Rehman.
La entrada a la estación de metro, situada en el sur de Londres, se llenó de flores y mensajes de recuerdo a Menezes, quien fue disparado por agentes de la brigada antiterrorista de Scotland Yard al ser confundido con uno de los terroristas que habían intentando atentar la víspera contra tres convoyes de metro y un autobús urbano.
Esos ataques, en los que no hubo víctimas porque sólo estallaron los detonadores y no las bombas, fueron una réplica macabra de los cometidos el 7 de julio del pasado año contra la red de transporte londinense, que causaron 56 muertos -incluidos los cuatro terroristas suicidas- y más de 700 heridos.
De riguroso luto, los cuatro primos de Menezes, Alex y Alessandro Pereira, Patricia Armani y Vivienne Figueiredo, asistieron a la ceremonia, durante la que se guardó un minuto de silencio.
"Esperemos que nunca vuelva a ocurrir algo así y recemos por la paz, el amor y la justicia", dijo el sacerdote brasileño Jose Osvaldo, que ofició el servicio religioso.
La familia estuvo acompañada por los dos hermanos detenidos durante la espectacular operación antiterrorista llevada a cabo en junio pasado por error en la casa de una familia musulmana, ambos vestidos con las camisetas de la selección brasileña.
Tras la vigilia, los cuatro primos de Menezes, visiblemente emocionados, reprodujeron los últimos pasos del joven, al bajar hasta el andén del metro, donde le rindieron un último homenaje.